 |
|
 |
 |
   |
 |
|
|
 |
Katrine Pedersen (Dinamarca)  |
Mi amiga, Louise, y yo estábamos de vacaciones en Halmstad en junio del ’99.
Estábamos alojados en el hotel Tylösand, no porque Per es el dueño, sino porque
queríamos tener un poco de lujo alrededor nuestro.
Era tarde por la tarde, y estábamos nadando en la piscina interior. Louise
normalmente lleva lentes, pero no puede nadar con los anteojos puestos, así que
ella realmente no pudo ver mucho.
Estábamos descansando un poco del nado, simplemente estábamos al lado de la
piscina, y le estaba diciendo en broma de que Per estaba afuera, de mentira,
porque ella no podría ver nada.
Después de unos minutos miré por la ventana a Solgården, donde las personas
estaban tomando su bebida playera, y qué vi yo; una corte de cabello que yo
realmente pensé que había visto antes. Y allí estaba él, del otro lado de la
ventana, hablando con algunos hombres de negocios, mostrándoles el área.
Se lo dije a Louise y primero no me creyó por supuesto, porque habíamos estado
hablando en broma sobre eso unos momentos antes, pero después se dió cuenta que
yo estaba hablando en serio.
Así que medio saltamos, medio nadamos por la piscina y corrimos al vestidor,
para cambiarnos.
Muy húmedas, porque no quisimos perder el tiempo secándonos, corrimos para
afuera, hacia el vestíbulo. Lo vergonzoso fue que Per estaba con sus hombres de
negocios, y él estaba mostrándoles una pintura o algo al lado de la puerta,
llegamos agotadas. Cuando pasamos la puerta, dejó de hablar por un segundo y nos
miró asombrado. Se quedó paralizado un rato, y cuando nos dimos cuenta de que
era vergonzoso, quise escaparme rápidamente, así empecé a caminar hasta el
ascensor, pero en cambio yo casi tropiezo con una señora que no vi, y nos
chocamos un poco.
Después de este momento vergonzoso fuimos a nuestro cuarto para buscar nuestras
cámaras. Después volvimos abajo, y encontramos a Per en la pequeña galería del
hotel hablando con los hombres. No quisimos molestarlo, así que nos sentamos
afuera y esperamos.
Después de un rato él salió y le pedimos fotos. Por supuesto dijo, y nos sacamos
algunas.
Cuando Louise tuvo que sacar una de Per y yo juntos llegó el otro momento
vergonzoso.
Yo tenía una cámara nueva, y Louise no sabía bien cómo funcionaba, así que
cuando no pudo hacerla funcionar Per le dice: “No la encendiste”, así que estaba
intentando sacar con la camara apagada. Cuando intentó sacar una foto con la
cámara encendida, empuja el botón y se olvida de esperar hasta que la cámara
saque la foto, así que cuando bajó la cámara, sacó una foto al techo. Así que
tuvo que intentar de nuevo, y hoy en día hay una foto de ese momento.
La verdad que fue vergonzoso, pero eh, yo no me quejo, porque todo este tiempo,
Per estaba muy cerca de mí, con su brazo alrededor mío….: -)
Katrine Pedersen (Dinamarca) |
 |
|
 |
 |
 |
|
 |
 |
 |
 |
|
|
 |
|
 |